Recomendaciones para alinearte a tu SER

¿Qué pasa cuando nos quedamos en la parte intelectual, en el «saber» y no pasamos al hacer?

Nos quedamos estancadxs en un patrón repetitivo de dolor, donde el peso del «deber» se vuelve abrumador:

  • Debería estar cuidando la manera en la me hablo…
  • Debería estar eligiendo cuidadosamente lo que ingiero…
  • Debería rendirme al poder que habita en mí.

Y nos quedamos en el «debería». Y nos perdemos de la encarnación, lo que realmente trae el cambio: la experimentación.

¿Qué nos regala Diseño Humano para salir de este loop? Pistas que nos ayudan a reencauzarnos y reencontrarnos con nuestro Ser.

  • Observá cuando estás actuando desde tu No-Ser:

Lxs Generadorxs y Generadorxs Manifestantes experimentan frustración.

Lxs Proyectorxs amargura.

Lxs Manifestadorxs enojo.

Lxs Reflectorxs decepción.

Lejos de ser una «maldición» sentir esto, es la manera que tiene nuestra alma de llamarnos, de apuntalarnos, de decirnos «por acá no es». Es la invitación de la vida a volver al eje. Usalo como GPS que te indica cuándo te saliste del camino.

  • Entregate a tu Autoridad, incluso cuando la mente crea que es «ilógico»:

Nuestra Autoridad no es racional, es un saber interno, es un pulso, es nuestra verdad.

Y nuestra más profunda verdad no tiene porqué estar alineada a lo que la sociedad espera de nosotrxs.

Respetar nuestra verdad da miedo: da miedo de salir de lo establecido, separarnos de la especie, abrir nuestro propio camino.

La pregunta es: ¿para quién estamos viviendo la vida?

Nuestro miedo es simplemente el sistema nervioso diciéndonos que estamos entrando en terreno desconocido. Pero desconocido no siempre es malo, especialmente si lo que conocemos hasta el momento ya no nos representa, ni nos sirve.

  • Celebrá lo lejos que llegaste:

Poder alinearnos con nuestro Ser requiere que podamos observarnos, abrazarnos, aceptarnos y celebrarnos. Siempre habrá más por hacer, por decondicionar, por limpiar, por desaprender…

Pero, ¿qué pasa con todo lo que ya está siendo? Poder agradecerlo es vital para abrazarnos en el camino que nos queda por recorrer.